Retoño
Casa Retoño en Cúcuta

Nuestra historia

Una casa abierta donde el tiempo se vive, no se espera

Nacimos de la convicción de que los años vividos merecen un espacio digno, alegre y lleno de vecindad.

Nuestra historia

De una idea en la cocina a una casa llena de historias

Retoño nació en Cúcuta de una conversación entre amigos que se hacían la misma pregunta: ¿dónde podría vivir bien un familiar mayor sin sentirse solo ni desconectado? La respuesta no fue un edificio con corredores largos y silencio incómodo. Fue una casa de barrio con porche, jardín y vecinos que se conocen por el nombre.

Desde julio de 2019, recibimos a adultos mayores de la región con el propósito de que cada día tenga su propio valor. Que el desayuno sea una conversación, que la tarde tenga su actividad y que la noche llegue tranquila. No prometemos más que eso, porque creemos que eso ya es bastante.

Hoy contamos con tres tipos de estancia, un equipo estable y familias que confían en nosotros mes a mes. Lo que no ha cambiado desde el primer día es la forma de recibir a cada persona que llega: con calma, con respeto y con la puerta abierta.

Misión y valores

Lo que nos guía cada mañana

Presencia con calidez

El personal de Retoño está cerca sin ser intrusivo. Cada residente tiene su ritmo y lo respetamos, pero nadie pasa un mal momento sin que alguien esté ahí.

Trato honesto con las familias

Les contamos lo que hay, lo que incluye cada estancia y lo que no. Sin letras pequeñas ni sorpresas al final del mes.

Vida cotidiana de verdad

Comidas caseras, actividades reales, conversaciones sin prisa. No somos un hotel ni un centro de salud: somos una casa donde la gente vive.

Comunidad, no solo convivencia

Procuramos que los residentes se conozcan, compartan y tengan a alguien con quien tomar el tinto de las tres de la tarde.

Quiénes somos

El equipo de Retoño

Personas de Cúcuta que eligieron este trabajo por convicción propia, no por azar.

MR

Marcela Ríos

Directora de la residencia

Lleva más de doce años trabajando en alojamiento y convivencia con adultos mayores. Conoce a cada residente por su nombre y por sus gustos.

JC

Jorge Castellanos

Coordinador de actividades

Diseña la agenda semanal con juegos, manualidades y tertulias. Su meta es que cada residente salga del cuarto al menos dos veces al día con ganas.

LP

Lucía Parada

Responsable de cocina

Cucuteña de toda la vida, cocinera de vocación. Prepara menús variados con recetas de la región y adapta cada plato a los gustos de quien lo va a comer.

Cómo trabajamos

Estándares que guían nuestra casa

No son documentos colgados en la pared. Son hábitos que el equipo practica cada día.

Limpieza y orden diario

Habitaciones, cocina, baños y espacios comunes se atienden todos los días con rutinas fijas. El orden ayuda a que todo el mundo se sienta bien.

Privacidad y discreción

La información de cada residente es confidencial. No compartimos datos con terceros y el equipo cuida la intimidad de cada persona que vive en la casa.

Seguridad en el espacio

Pasamanos, pisos antideslizantes, iluminación adecuada y salidas despejadas. Revisamos los espacios con regularidad para que todo esté en condiciones.

Alimentación cuidada

Menús elaborados con ingredientes frescos del mercado local, variados semana a semana y ajustados a las preferencias de quien los come.

Comunicación con las familias

Respondemos mensajes y llamadas en horario de atención. Para la estancia Integral, el portal familiar mantiene a los parientes informados con fotos y novedades.

Autonomía respetada

Cada residente decide cómo pasar su día. Hay actividades propuestas, no impuestas. El equipo acompaña; no sustituye la voluntad de nadie.

Residencia para adultos mayores en Cúcuta con carácter propio

Cúcuta es una ciudad de pasos rápidos y calor constante, pero dentro de Retoño el ritmo es otro. Aquí los días empiezan con desayuno compartido, siguen con actividades que tienen sentido y terminan con la tranquilidad de saber que mañana habrá más de lo mismo. Esa regularidad es, para muchos residentes y sus familias, el mayor valor que ofrece la casa.

Ofrecemos tres modalidades de estancia — compartida, privada e integral — para que cada familia pueda elegir lo que mejor se ajusta a sus necesidades y posibilidades. Los contratos son mensuales, sin ataduras largas, porque confiamos en que la experiencia habla por sí sola.

Lo que nos distingue no es una lista de equipamientos, sino la forma en que el equipo se relaciona con quien vive aquí. Con paciencia, con humor cuando toca y con la certeza de que cuidar bien a alguien empieza por conocerlo de verdad.

¿Le gustaría conocer la casa en persona?

Invite a su familiar, recorran los espacios y hagan las preguntas que quieran. No hay compromiso — solo una visita.

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